Urabà

Vías bloqueadas y actos vandálicos: así amaneció Urabá

A pesar de que el paro cívico fue levantado el miércoles cuando la protesta se tornó violenta, Urabá amaneció con las vías bloqueadas, cientos de personas en las calles, columnas de humo negro y ataques contra los conductores que se atrevieron a trabajar este jueves.

A William Valderrama, un transportador oriundo de Dabeiba, le pincharon una llanta y le quebraron un vidrio del carro cuando llegaba esta mañana al municipio de Chigorodó, desde Uramita, corregimiento de Apartadó.

Según cuenta Valderrama, él iba entrando a Chigorodó por el sector del puente cuando le tiraron una bolsa llena de tachas artesanales, fabricadas con material de construcción.

“Eso estaba lleno de gente ahí en la calle, pero no sé quién me tiró las tachas. Tampoco pude tomar una foto, porque a un muchacho que trató de tomar una, le quitaron el celular”, relata el transportador.

Esta es la tacha que le pinchó la llanta al carro de William Valderrama. FOTO CORTESÍA

La vía Turbo-Chigorodó, en el sector de Currulao (kilómetro 17), que estaba cerrada por “agrupación de personas”, fue habilitada a las 8:30 de la mañana de este jueves.

Sin embargo, la entrada a Chigorodó desde el norte es casi imposible: las mismas autoridades cerraron el peaje Chaparral (entre Chigorodó y Carepa) de manera preventiva, para evitar que los conductores sean agredidos por los vándalos que los esperan a la entrada del municipio.

En el centro de Chigorodó la situación no es muy diferente: los manifestantes incendiaron columnas de llantas y el pueblo está prácticamente paralizado.

El miércoles 3 de enero, muchos habitantes de Urabá salieron a un paro cívico para protestar por la ubicación de tres peajes, que empezaron a cobrar el pasado 1 de enero y cuyos recursos van a financiar el sostenimiento de la autopista que atraviesa la región.

No obstante, en el transcurso del día la protesta pacífica se tornó violenta, y los líderes del comité decidieron levantar el paro cívico por no estar de acuerdo con las vías de hecho ni con los disturbios.

La violencia llegó primero a Currulao, un corregimiento de Turbo, y luego a Chigorodó, donde un grupo de jóvenes se enfrentó con efectivos de la Policía Nacional en la noche del miércoles.

Fuentes judiciales confirmaron a EL COLOMBIANO que por lo menos un joven falleció en medio de los disturbios, pero no detallaron la causa del deceso.

ELCOLOMBIANO