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El sargento que dejó el Ejército y vende tintos en la Terminal

Buses van y vienen, horas aceleradas sin detenerse, un tumulto de gente que busca a toda costa llegar a su destino, y más de un vendedor que recorre la Terminal de Transportes de Barranquilla con algo en la mano que ofrecer. La estampa de un lugar donde el más fuerte obtiene su trono en el vaivén del mundo ambulante.

De esa rutina hace parte Jesús González Usme mejor conocido como el ‘sargento’, quien por más de 17 años sirvió como suboficial al Ejército Nacional. Hoy es uno de los tantos vendedores ambulantes que se rebuscan en la Terminal.

“Soy popular, todo el mundo aquí me conoce”, afirma González de 54 años, mientras intenta contar su vida en medio de la algarabía de curiosos que rodean su carrito, para escuchar de su radio los pormenores de la noticia que convulsionó a Barranquilla: el atentado en la Estación de Policía San José.

Desde hace cinco años, trajina en el módulo ‘D’, uno de las más concurridos de este apeadero; esta es su zona fija para mercadear tinto, chocolate, aromática, dulces y cigarrillos. Todo a bordo del ‘Buggy’, un vehículo modificado por él mismo para transportar sus productos.

Este carrito está dotado de luces, corneta, radio, vitrina y compartimientos especiales para los termos. Además cuenta con una peculiar ornamentación con la que asegura González, busca aumentar las ventas.

Religiosamente cumple un horario de trabajo que inicia a las 5:00 a.m. y culmina a las 7:00 de la noche. Asegura que pese a la llegada de venezolanos quienes también tratan de sobrevivir vendiendo tintos, su ganancia por día ronda los 20 mil pesos. Estos ingresos se suman a la pensión que recibe mensualmente producto de su antiguo trabajo como militar.

“Dejé el Ejército por un problema personal y por mi edad fue difícil conseguir un empleo formal. Desde entonces me dedique a vender ‘tinticos’, con esto me defiendo y me va mejor; pago arriendo y puedo darle de comer a mis hijos”, añade este hombre oriundo de Urabá Antioquia, quien actualmente reside el barrio Ciudadela Metropolitana de Soledad junto a su esposa y cuatro hijos de 6 meses, 4, 8 y 12 años de edad.

Fuente: elHeraldo.com