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¿Cuántas mujeres más deben perder la vida o quedar desfiguradas para que se apliquen las leyes?

Primero la violó su padrastro y ahora su esposo, fue el drama de una joven de 19 años en Bogotá, Yeraldin Monroy, decidió alzar su voz y dejar de callar los abusos sexuales que ha sufrido desde que tiene uso de razón; primeramente por su padrastro y ahora por su pareja actual, Jordán Torres Sierra, de 23 años, quien además es el padre de su hija de 7 meses.

“He decidido denunciar porque ahora que tengo una hija no quiero que ella pase por todo lo que yo pasé cuando yo era niña”, reveló Monroy.

Oriunda de Bucaramanga, fue criada en Cúcuta y ahora busca su futuro en la capital colombiana y ya no desea continuar defendiendo los abusos que ha sufrido desde que tiene 5 años, “Mi padrastro abusaba de mí y mi mamá jamás me creyó, ahora mi hermana tiene un hijo que es la copia de ese hombre”, expresó la víctima, quien abandonó el núcleo familiar al cumplir la mayoría de edad con el objetivo de dar un giro a su vida.

Desde hace un año conoció a Jordán Torres Sierra, el cual en un principio se mostraba atento y cariñoso con ella, logrando convencerla de compartir una vida en pareja desde el barrio Islandia de la localidad de Bosa. “Tuvimos a la bebé y comenzaron los maltratos”, denunció. Al respecto, Yeraldin relató que desde que el padre de su hija manifestó síntomas de violencia y “celos enfermizos”, decidió pedirle que ya no compartieran la cama y sólo se dedicara a cubrir los gastos de la menor.

Sin embargo, el pasado sábado Torres incumplió la regla y llegó en estado de ebriedad al recinto habitacional, intentando abusar de la mujer en presencia de la niña. La joven le pidió que se detuviera, pero el hombre continuaba usando la fuerza para lograr su objetivo sexual. “Me defendí agarrando un tacón y golpeándolo en la cabeza, pero él me agarró y me golpeó por la espalda, las costillas y la cara”, comentó mientras mostraba su ojo derecho, el cual resultó lesionado con un bestial puño cerrado.

La mujer denunció la agresión sufrida ante Medicina Legal, repudiando que la entidad no le permitió denunciar a su pareja porque sólo ha sido golpeada en una ocasión. “Prácticamente me dijeron que debo esperar a que vuelvan a cascarme para poder hacer algo con mi situación”, manifestó indignada la mujer que teme hacer parte de las cifras de los feminicidios que ocurren en el país.

De esta manera Yeraldin solicitó a los medios de comunicación apoyo para combatir el horror que se encuentra viviendo, asegurando que las autoridades no le ofrecen una ayuda concreta.

Ver:

Denunciar a un agresor no puede ser más peligroso que callar, una mujer y su hija de 12 años fueron asesinadas por exponer a su victimario

Carolina Flórez , como una mujer que padeció un episodio de violencia, ha relatado a través de varios medios, que la justicia es tan inoperante que una mujer es golpeada, realiza la denuncia y se le devuelve a la casa a dormir con su agresor, la candidata a la Cámara de Representantes, como abogada, considera que solo una normatividad que contemple tanto el castigo para los abusadores, como también la protección de las víctimas y opciones para que se auto sustenten económicamente, serían la solución para que desaparezcan de los titulares de las noticias, estos hechos. No puede ser que se deba acudir a los medios de comunicación para que se haga presión a los entes judiciales, para que ejecuten la ley como se debe. Con el número 112 por el partido de la U, Carolina insta a las mujeres para que unidas desde la cuna de la legislación colombiana estos parámetros se transformen y sean efectivos para eliminar el flagelo social de la violencia de género.

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