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¡No! No son halagos, no son piropos ¡Es acoso callejero!

“Tomé aire, agaché la mirada, me encogí de hombros e intenté pasar lo más tranquila que pude, haciendo caso omiso a los piropos que de la obra salían, unos más fuertes que otros, unos más denigrantes que otros, me sentí pequeña y asustada, lo que me llevó a pensar: ¿Qué podrían ver esos hombres en una chica de tan solo 12 años? No llevaba falda o vestido corto, estaba con el uniforme de deportes del colegio; fue un camino largo al llegar a casa, todo el tiempo caminé encogida siempre mirando el piso. Ese acoso callejero me sucedió a los 12 años, lo que ocasionó que mi posición corporal empezara a cambiar, cada vez más jorobada, siempre mirando el suelo, cada vez intentando ocultar mi cuerpo, vistiendo con ropa ancha, evitando ser femenina”. Es el testimonio de una mujer , como tantas, como todas tal vez, que tienen que escuchar a diario en su camino los “piropos” que no son otra cosa que una terrible falta de respeto, ¡Un delito!.

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En Colombia de los 49.647.030 ciudadanos, la población femenina proyectada según en DANE al 24 de febrero de 2018 representa el 50.8% (25.228.444) del total, eso quiere decir que las mujeres son más y aun así nos sentimos menos. A octubre del 2017 en nuestro país según la Corporación Sisma Mujer se presentaron 71.466 casos de violencia de género, el 76% fue contra la mujer eso representa unas 55.000 víctimas aproximadamente, 14.000 de esos hechos fue de violencia sexual donde el 84% fueron mujeres menores de 19 años.

El acoso callejero o mejor conocido como “piropos” (en nuestra cultura colombiana), es una forma de violencia de género, la cual como ha dicho el comité CEDAW en la recomendación 35 del año 2017 “está arraigada en factores relacionados con la ideología del derecho y privilegio de los hombres respecto a las mujeres”. Es imposible admitir que hay unos “piropos” más suaves o decentes que otros, puesto que este argumento que viene relacionado con el factor cultural es muy peligroso.

Es insólito pensar que si una mujer está vestida con alguna falda corta, short, vestido, etc.:

1) Puede ser acosada callejeramente.

2) Está propensa a ser violada sexualmente.

3) Sea víctima de tocamientos indebido en sus partes íntimas —Esto ha sido catalogado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el informe de fondo del caso Mariana Selva y otras (Mujeres de Atenco) vs México (2017) como una forma de violencia sexual contra la mujer

No estás sola, es la premisa que la candidata a la Cámara de Representantes por el partido de la U, Carolina Flórez, ha venido trabajando, su interés por llegar al parlamento colombiano, es justamente cambiar la triste realidad de muchas mujeres en el país, el miedo no puede ser lo cotidiano, no puede ser la norma y el silencio no puede ser la ley.

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