Urabà

Lo que encontró la Fiscalía

El cuestionado general (r.) Rito Alejo del Río, quien fue comandante militar del Urabá en la segunda mitad de los 90 y paga condena por un homicidio cometido por los paramilitares, responderá también por una de las masacres cometidas por las Auc al otro extremo del país: la de Mapiripán, que en julio de 1997 dejó varias decenas de muertos y marcó la avanzada ‘para’ contra zonas de retaguardia de la guerrilla.

Más de 20 años después de la masacre, la Fiscalía resolvió la situación jurídica del general anunciando la imposición de una medida de aseguramiento por los hechos en los que además, fueron desaparecidas varias personas.

Aunque Rito Alejo continuará libre como parte de su proceso de sometimiento a la Justicia Especial de Paz, la Fiscalía señala que en el marco de la investigación por la masacre tendrá que responder por los delitos de homicidio agravado, secuestro agravado, concierto para delinquir y terrorismo.

De acuerdo con el ente de control,  pese a que el crimen se perpetró a más de 800 kilómetros del área de jurisdicción militar del general del Río, los paramilitares que lo cometieron salieron de Urabá, de dos aeropuertos regionales controlados por la Fuerza Pública.

Además, varios jefes de las Auc, como ‘HH’ y ‘Pedro Bonito’, señalan al oficial de ser no solo facilitador sino uno de los cerebros de la avanzada ‘para’ hacia el suroriente del país. 

Elkin Casarrubia, uno de los hombres de confianza de Carlos Castaño, aseguró a la Fiscalía que el desplazamiento de los ‘paras’ hacia el Guaviare fue coordinado con el general.

Mapiripán busca una oportunidad en la paz

La masacre sucedió entre el 15 y el 20 de julio de 1997.

Foto:

Luis Carlos Gómez

En el documento de 41 páginas, el ente investigador habla de un presunto “acuerdo de voluntades ente Rito Alejo del Río y los comandantes paramilitares (…) en el operativo dirigido en contra de la indemne población de Mapiripán”. Sobre el acuerdo, dice la Fiscalía, consistió en “permitir que desde la zona de dominio de la casa Castaño Gil, apostada en jurisdicción militar de la Brigada XVII del Ejército, partiesen sin inconveniente alguno las aeronaves en los respectivos aeropuertos de Necoclí y Los Cedros con hombres, armamento y material de intendencia hacia la región de Los Llanos Orientales”.

De hecho el jefe de inteligencia de la brigada comandada por del Río era el coronel Jorge Eliécer Plazas Acevedo, quien terminó convertido en jefe paramiliar. 

El ente acusador señala, además que “importantes personalidades”, a las que no identifica, han buscado “favorecer al retirado general del Río, quien al parecer contaba y cuenta con su censurable respaldo”.

En mayo del año pasado el general Jaime Uscátegui, condenado a 37 años por la masacre de Mapiripán, recuperó la libertad para someterse a la Justicia Especial de Paz.

Fuente: eltiempo.com