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Aún no se resuelve el conflicto en la 13

Repetir acciones militares como las de 2002 en la comuna 13, en el occidente de Medellín, no está entre las alternativas que estudia el alcalde Federico Gutiérrez, quien reconoce que existe una amenaza de bandas criminales para “desestabilizar” la ciudad.

El mandatario ordenó, desde el miércoles pasado, un refuerzo del pie de fuerza (320 hombres entre Ejército y Policía para la zona), pero aclaró que “son momentos de la historia muy diferentes. Las estructuras criminales están focalizadas e identificadas. Lo que le decimos a la comunidad es que se sienta acompañada por la institucionalidad en todo momento, no solo desde la operatividad sino también desde lo social”.

Según el mandatario local, entre estos grupos ilegales se encuentran la odín (organización delincuencial integrada al narcotráfico) Robledo, y por lo menos cinco “combos” que se disputan el control territorial en sectores como La Luz del Mundo, La Torre, Juan XXIII, La Quiebra, Betania y La Pradera.

El general Jorge Hernando Nieto Rojas, director de la Policía Nacional, llegará este sábado a Medellín para estar al frente de los operativos.

La presencia del alto oficial fue ordenada por el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, quien dijo en su cuenta de Twitter: “Mañana estará en Medellín el general Nieto para conocer de primera mano la situación en materia de seguridad ciudadana de esta ciudad. Esperamos el lunes poder reunirnos con el señor alcalde, Federico Gutiérrez”.

Las diferencias

Martha Villa, directora de la Corporación Región, coincide con Gutiérrez en que la situación de la comuna hace 16 años es distinta a la actual. “En esa época había presencia miliciana fuerte y una incursión de grupos paramilitares con estrategia nacional para contrarrestar a las guerrillas. La dinámica (criminal) de hoy está más ligada a microtráfico y control territorial”, explica.

Pablo Emilio Angarita, del Observatorio de Seguridad Humana de la Universidad de Antioquia, agrega que tras 2002 hubo un cambio, pero el Estado “se queda corto” frente a la cantidad de jóvenes que pueden ingresar al conflicto.

Los analistas consultados coinciden en que, a pesar de que en esa zona se han hecho inversiones muy importantes en infraestructura y gestión social; se necesitan todavía más resultados. “Requerimos de articulación interinstitucional para las acciones dispersas. La captura de cabecillas es importante, pero insuficiente en términos sociales”, apuntó Martha Villa..

Fuente: elcolombiano.com