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Maduro, un perseguido sin tregua

Ningún mandatario en la historia de nuestro continente se ha encontrado tanto y de forma tan permanente en el ojo del huracán como Nicolás Maduro, la persecución contra su mandato y contra él como persona ha sido implacable y ya se hace casi imposible percibir que es verdad y que es mentira de todo lo que se dice de él.

Para empezar, Maduro acaba de ganar unas elecciones más, de forma contundente y como es de costumbre en estos casos, los derrotados salieron a decir que todo fue robado pero, ¿acaso no contaron estas elecciones con una completa veeduría y supervisión internacional durante todo el proceso?

Es inocultable que Venezuela vive un momento económico difícil, que la caída del precio internacional del petróleo ha hecho hueco en el bolsillo de sus habitantes y que el país se ha enfrentado en los últimos años a un fuerte desabastecimiento de algunos productos de la canasta familiar, pero lo que no nos dicen los medios es que allí, la salud y la educación siguen siendo gratuitas y al alcance de todos los venezolanos, y los demás servicios públicos básicos y necesarios para la vida humana siguen siendo de cubrimiento universal y a costos muy bajos.

Nadie ha podido demostrar hasta ahora que el sistema chavista, hoy defendido por Maduro, no sea eficiente, pues de similar forma funciona en países como Ecuador y Uruguay y los resultados en la economía de esos países es notorio.

Entonces la pregunta debería ser más bien, ¿Qué responsabilidad le cabe al pueblo venezolano en la difícil situación que vive hoy ese país? Según muchos de sus propios habitantes es muy alta, los venezolanos en general se dedicaron a vivir del Estado desde hace décadas y no quisieron trabajar más, y cuando el gobierno de Chávez decidió invertir los millonarios recursos del petróleo en la agricultura, en la ganadería y en la industria para diversificar la economía y preparar al pueblo para un futuro sin hidrocarburos, la gente no quiso trabajar y el país se fue a pique.

Para muchos hoy, la solución es que Maduro deje de ser presidente pero, ¿y que ganaría el país con eso? Es Maduro, quien con los habitantes que han decidido quedarse y trabajar duro para sacar al país adelante está haciendo lo posible por recuperar la economía, reactivar el comercio y detener la arremetida norteamericana llena de sanciones y bloqueos impuestos ante la impotencia de no poder detener a Venezuela y su sistema equitativo y social.

Con la inminente subida del precio del petróleo, que por estos días ronda los 80 dólares el barril y con tendencia al alza, Venezuela tomará un respiro y de seguro, logrará bajar la inflación y recuperar la economía del país y ahora si, con el esfuerzo y compromiso de sus habitantes diversificar dicha economía y hacerla estable y próspera para siempre.

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