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Cómo es la ‘guerra fría’ que pugna la ‘Oficina’ en Medellín

Desde Pablo Escobar, pasando por ‘Don Berna’, ‘Valenciano’ y el más reciente, alias Tom, la ‘Oficina’ ha sido –y sigue siendo- el principal actor del crimen en Medellín desde hace más de 30 años.

Ha dejado una huella sanguinolenta en la capital antioqueña de tal magnitud que,entre 2008 y 2011, en su último enfrentamiento por el poder criminal, hubo más de 6.000 muertos.

Actualmente, de acuerdo con datos entregados por la Secretaría de Seguridad de Medellín, de los 23 Grupos Delincuenciales Organizados (GDO) identificados en el país, en Medellín hay 10 (43 por ciento) de los cuales 7 pertenecen a la ‘Oficina’: Picacho, Caicedo, La Unión, Trianón, Los Triana, Pachelly y Los Chatas.

Para Fernando Quijano, reconocido analista del conflicto en Medellín, el funcionamiento de esta estructura criminal era estable hasta diciembre de 2017 cuando fue capturado Juan Carlos Mesa Vallejo, alias Tom o ‘Carlos Chata’.

Desde entonces hay una especie de ‘guerra fría’ dentro de la ‘Oficina’ por rencillas internas y luchas de poder.

Quijano indicó que la división está así: la Alianza Criminal del Norte, “que agrupa casi el 80 por ciento de la criminalidad urbana y la Confederación Criminal, con un 20 por ciento aproximadamente. El resto lo tienen las AGC, Los Triana, La Agonía, Mondongueros, La Imperial, entre otras bandas”.

Sin embargo, esto es el ala militar. Hay un nivel adicional en esta estructura, denominado ‘cuerpo colegiado’, la cual la Alcaldía de Medellín define como la ‘junta directiva’ de esa estructura criminal.

En esta división hay 20 personas identificadas, de las cuales han sido capturadas 15, incluyendo a ‘Tom’ y ‘Pichi Belén’, sus principales cabecillas.

El último capturado fue Jhon Eduard Barbosa, alias Barbosa, quien fue detenido este martes 7 de mayo mientras se movilizaba en un vehículo por Sabaneta, sur del Valle de Aburrá. Por él había una recompensa de 50 millones de pesos.

“Él alcanzó a refugiarse por algunos años en España donde fue capturado bajo una falsa identidad. Luego de que fue liberado él sabía que continuaría la persecución porque era requerido por Interpol. Por eso decidió regresar al país”, contó el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez.

 

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