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Por el asesinato de Cano, “Popeye” seguirá en prisión

Con un proceso aún activo en la justicia colombiana por los delitos de extorsión y concierto para delinquir, el antiguo jefe de sicarios del extinto cartel de Medellín, John Jairo Velásquez Vásquez, alias “Popeye”, deberá seguir en la cárcel debido a que la Fiscalía lo sindica de ser uno de los autores del asesinato del periodista y director de El Espectador, Guillermo Cano, en diciembre de 1986.Según las investigaciones de la Fiscalía, “Popeye”, preso en la cárcel la Tramacúa de Valledupar desde hace un año, al parecer conocía los planes de la estructura mafiosa para asesinar al director del diario.“Sobre alias Popeye hay indicios que darían cuenta de su participación en una reunión en la que los cabecillas del Cartel de Medellín, entre ellos Pablo Escobar, concertaron atentar contra Guillermo Cano Isaza por sus publicaciones contra la organización narcotraficante y definieron la forma y quiénes ejecutarían el crimen”, explicó la Fiscalía mediante un comunicado.A “Popeye” se le acusará de ser coautor de homicidio agravado. La medida de aseguramiento también cobija a Gustavo Adolfo Gutiérrez Arrubla, alias Maxwell, señalado de ser la persona que hizo inteligencia a Cano en Bogotá, y estableció las rutas y rutinas, información que terminó en manos de los sicarios que segaron la vida del periodista. “Maxwell” tendrá casa por cárcel y deberá pagar $8.281.160 como caución.
Descontento familiar
Conocida la decisión, María José Medellín Cano, nieta de Guillermo Cano, expresó a EL COLOMBIANO que la información toma por sorpresa a sus familiares porque desconocían que la Fiscalía estaba investigando a alias “Popeye”.“La recibimos con buena perspectiva, aunque lo señalado por la Fiscalía lo sabemos hace mucho tiempo, y ver que ellos están haciendo algo por el caso es extraño, porque ‘Popeye’ ya está en la cárcel y lo ha dicho hace muchos años”, expresó María José.La nieta de Cano también manifestó su descontento frente a la decisión de “Maxwell” de darle casa por cárcel, pues considera que su participación en el homicidio de su abuelo fue directa.
El casó se perdió en la CIDH
A pesar de que el asesinato de Guillermo Cano fue declarado de lesa humanidad en diciembre de 2010, el poco avance en la investigación llevó a que su familia acudiera a instancias internacionales.Fue así como presentaron el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, y aunque en el 2001 esta instancia concluyó que el Estado colombiano no protegió la vida de Cano, el caso se cerró. No obstante, los familiares del periodista solicitaron en 2018 reabrir la investigación en la CIDH, pero la petición les fue negada.
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