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Como protesta, comunidad “siembra” árboles en huecos de la autopista Medellín-Bogotá

Cansados de esperar una solución y luego de realizar varias protestas, los habitantes de varias veredas del municipio de Cocorná (Oriente antioqueño) decidieron hacer una siembra simbólica de árboles de plátano en varios huecos de la autopista Medellín-Bogotá, que han sido causantes de decenas de accidentes.

El problema abarca el tramo Medellín-Puerto Boyacá y empezó hace nueve meses, cuando el consorcio Devimed le entregó la carretera, que tenía en concesión, al Instituto Nacional de Vías, Invías, pues esta entidad estatal no ha sido juiciosa en el mantenimiento de la vía, lo que ha generado un progresivo deterioro, dicen los líderes de las protestas, que respaldan sus denuncias con fotos del trayecto.

Fainer Zuluaga, presidente de la Junta de Acción Comunal -JAC- del centro poblado La Piñuela, de Cocorná, relata que desde que Devimed entregó la vía, desapareció una ambulancia que el concesionario mantenía en la carretera para socorrer a personas heridas o víctimas de accidentes.

Afirma que también se llevaron las volquetas que hacían mantenimiento a los huecos y tampoco se volvió a ver la grúa que atendía a los vehículos varados.

“Es una vía llena de huecos, son incontables los accidentes y los heridos. A veces, cuando protestamos, vienen y parchan unos cuantos huecos, pero sin ninguna técnica, y a los pocos días se daña de nuevo”, comentó Fainer.

El pasado lunes, sobre la vía, su comunidad lideró una nueva protesta en la carretera pidiendo soluciones. Esta vez, “plantaron” árboles de manera simbólica para mostrar lo hondos que son los huecos, que están en todos los puntos de la carretera, a la izquierda, a la derecha y en el centro. Los árboles fueron retirados al finalizar la protesta.

Mario Gómez, presidente del Comité de Deportes de la vereda San Lorenzo, de Cocorná, sostiene que son más de cien las veredas perjudicas con el mal estado de la autopista, pues el trayecto que entregó Devimed abarca 135 kilómetros, desde El Santuario hasta la vereda Caño Alegre, en Puerto Boyacá, y pasando por territorios de San Luis, Cocorná, San Francisco y Puerto Triunfo.

“Hay pasos como el puente sobre el río Calderas, que queda en una curva, y cuando los vehículos llegan, el hueco no se ve y allí se han generado muchos accidentes”, dice el líder comunal.

Señala que esta semana, a raíz de sus últimas protestas, Invías envió maquinaria a tapar los huecos, pero con la misma metodología de los últimos meses: “echar asfalto y aplanar pero sin aplicar técnicas duraderas”.

Por su parte, Invías sacó a licitación un contrato para la gestión, operación y mantenimiento integral del tramo El Santuario – Caño Alegre, el cual se adjudicará el próximo 13 de junio, cuyas obras se inician en julio y deben estar ejecutadas antes de finalizar este año.

 

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