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Medellín tendrá una semana para combatir el problema del ruido

Finalizando abril del 2020, la ciudad celebrará la primera Semana contra el ruido, que con charlas académicas, encuentros culturales y pedagógicos se pondrá en el centro del debate público la problemática, especialmente en la salud, que acarrea el exceso de ruido.

Así quedó establecido luego de que se aprobara en segundo debate el Proyecto de acuerdo 151 de 2018, titulado ‘por medio del cual se crea la semana de la tranquilidad y contra el ruido en el municipio de Medellín’.

El concejal Daniel Carvalho opinó que el problema del ruido se ha tratado de manera tímida por parte de las autoridades: “Este es un tema grave, que genera problemas de salud y convivencia. Si bien hay un plan de acción del Área Metropolitana que se está actualizando, todavía no hay una consciencia ni de los ciudadanos ni de las autoridades sobre este problema”.

De acuerdo con la Encuesta de percepción ciudadana Medellín Cómo Vamos, el ruido es la tercera preocupación ambiental de los habitantes de la ciudad y, según la Organización Mundial de la Salud, es el segundo problema del ambiente que más afecta a las personas, solo lo supera la calidad del aire.

Cuando se trata de sonidos muy fuertes o la exposición se produce con regularidad o de forma prolongada, las células sensoriales y otras estructuras pueden verse dañadas de forma permanente

En un informe presentado por esa organización se evidencia que 1.100 millones de jóvenes en el mundo podrían estar expuestos a desarrollar problemas auditivos a causa del ruido en exceso.

“La audición mejora a medida que las células sensoriales se recuperan. Cuando se trata de sonidos muy fuertes o la exposición se produce con regularidad o de forma prolongada, las células sensoriales y otras estructuras pueden verse dañadas de forma permanente, lo que ocasiona una pérdida irreversible de audición”, explica el informe de la OMS.

Según las mediciones del Área Metropolitana, el 45 por ciento de la población de la ciudad estuvo sometida a niveles dañinos de ruido

Teniendo estos datos en cuenta fue que el concejo propuso la semana contra el ruido. La cabildante Aura Marleny Arcila, por su parte, señaló que la institucional no le ha prestado el suficiente interés que esta problemática se merece. “Según las mediciones del Área Metropolitana, el 45 por ciento de la población de la ciudad estuvo sometida a niveles dañinos de ruido. Los objetivos de la semana es que se concientice sobre los problemas ambientales y de salud que genera el ruido”, expresó Arcila.

Otra de las peticiones de los concejales apunta a que los mapas de ruido, que en el caso local lo realiza el Área Metropolitana, deben actualizarse con más frecuencia. Si bien la autoridad se encuentra en ese proceso, el más reciente fue publicado en 2014.
A pesar de eso, en la ciudad ya se tienen identificadas las zonas de más ruido: la 33, el Lleras, la 45 en Manrique y la 68 en Castilla. Los sectores mencionados tienen un denominador común: la presencia de bares y establecimientos nocturnos.

La resolución 627 del año 2006 establece los niveles máximos admisibles de ruido ambiental en todo el territorio nacional y sugiere niveles un tanto más permisivos durante el día (7 a. m. a 9 p. m.), pues considera la noche como una fase de descanso (9 p. m. – 7 a. m.).

En cuanto a las zonas de comercio, como las mencionadas, se permiten 70 decibelios durante el día y 60 en la noche. Según la OMS el nivel máximo de exposición sin riesgo es de 85 decibelios durante ocho horas. Cuando los locales exceden el rango, son sancionados con cierres que oscilan entre 3 y 10 días, como lo estipula el Código de Policía.

Diana Preciado, profesional de la de la secretaría de Salud de Medellín, explicó que esa dependencia es la encargada de hacer las mediciones de ruido cuando un ciudadano se queja. Estas se hacen dentro de las viviendas, donde las personas habitan.

Según sus cuentas, el despacho realizó 192 mediciones en 2018. Los resultados fueron alarmantes: el 97 de ellas reportaron un exceso en el nivel de ruido permitido, que es de 45 decibeles. Las comunas 11 (Laureles) y 16 (Belén) son las que más quejas por ruido reportaron.

El sometimiento continuo a este fenómeno, explicó Preciado, trae problemas más allá de la pérdida auditiva: las personas desarrollan insomnio, irritabilidad, ansiedad. Por otro lado, la profesional precisó que la secretaría de Salud solo se encarga de las mediciones y la atención de las personas, pero no tiene la potestad para aplicar sanciones.

En ese sentido pedagógico se tienen varias acciones planeadas para la semana contra el ruido: reuniones entre comerciantes y residentes afectados por el ruido, apagones y jornadas simbólicas de silencio que involucren a los ciudadanos.

 

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